Ser Cristiano hoy en el contexto en el que vivimos no deja de ser una gracia y una tarea como lo ha sido desde el principio del Cristianismo. Las circunstancias históricas podrán ir cambiando de acuerdo a las características de cada época: sea de consolidación, persecución, expulsión, aceptación, calma, crítica. Lo que queda claro en la identidad del cristiano, detrás de todos los cambios, es su referencia obligada a Jesucristo.